miércoles, 10 de diciembre de 2008

Derechos Humanos



Con ocasión de los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, quise compartir con ustedes un pequeño video de la mayor activista de Derechos Humanos que se recuerde. Que grande eres Mafalda, ya trabajarás en la ONU?

JEM

martes, 9 de diciembre de 2008

Cosas que me pasan solo a mi...

A veces me pasan cosas que me pregunto si solo me pasan a mi, o si a otras personas también les pasan.

Es así pues que el día de hoy me disponía ha registrar una Asamblea de Accionistas de una compañía en el Ilustre Registro Mercantil Segundo de la Circunscripción Judicial del Distrito Capital. El procedimiento para registrar un Asamblea, básicamente es sencillo, solo que nuestro sistema y sus funcionarios públicos, cada vez lo hacen más difícil y complicado.

Estando en el Registro desde las 7 y 30 a.m. procedí a consignar el documento para su previa revisión y cálculo, y ahora es que viene la cosa que solo me pasa a mí. Una vez la funcionaria recibió el documento y procedió a insertar los datos en el sistema, se detuvo y me lo devolvió diciendo con ese tono tan encantador y educado que tienen los funcionarios:

-"...no mijo, ese documento está malo, los datos del abogado que te visó el documento no coinciden con el nuevo sistema...",
- ahí es cuando entro yo con mi ya acostumbrada sorpresa y simpatía "...pero ¿cómo es la cosa?, si el abogado soy yo, mire señorita aquí tiene mi carnet, vea ahí están los datos, ¿cómo me va decir que no?...",
-Así mismo mijo "NO", usted no tiene cara de Mary Rocio Palomino de Rojas, que es la que aparece en el sistema como titular, así que si quiere pase por las oficinas del IMPRE, a ver si le pueden ayudar..."
-"...Disculpe señorita pero vea mi carnet, soy yo, es mi nombre, mi cara y mi número de impre..."
-"...hmmm NO y ya pues, que me alarga la cola..."

Eso fue todo, me tuve que trasladar hasta la Torre Impre para solucionar mi problemita, y para enterarme que solamente a mi me puede pasar, que una señora que se llama Mary Rocio Palomino de Rojas, y que su cédula de identidad es exactamente igual a la mía, solo cambia en un número, la mía es 16 millones, la de ella es 15 millones, sea también abogada y el sistema hubiese anotado ese error y yo no pueda, hasta que el Servicio Autónomo de Registros y Notarias arregle el error, registrar ningún documento ante los Registro Mercantiles del país. Que suerte la mía, seguro mis jefes se pondrán súper contentos...

Es así, ese tipo de cosas solo me pasan a mí.

Saludos,

GBA

sábado, 6 de diciembre de 2008

La vida es una poesía

Hoy le doy un tono muy personal a la sección, pues el libro de donde proviene la poesía de esta semana, fue un regalo que alguna vez me hicieran en mi cumpleaños. La dedicatoria estaba llena de subjetividades de amorosos, que ya hoy no podrían ni con dictadura mantenerse en pie, pero además encontré una nota abstracta, transcrita por la misma persona que escribió la dedicatoria, en donde me recordó desde aquel momento, que las palabras son para escribirlas.

Si uno Pudiera Ser

Si uno pudiera ser aquella cosa
que se propuso ciego en algún sueño
el mundo no sería tan pequeño
ni la mujer desnuda tan hermosa

la realidad es siempre peligrosa
porque del tiempo no se es nunca dueño
y aunque los sueños vengan del ensueño
la primavera siempre es sospechosa

esto quiero decir que en la inminente
celebración del cava y sus burbujas
alguien dirá los nombres del camino

y al cruzar las incógnitas del puente
no habrá sobremurientes ni habrá brujas
que nos cambien las marcas del destino.

M.B. (Insomnios y duermevelas)

JEM

jueves, 4 de diciembre de 2008

Las 11:11

En el año 1999 –creo- me fui a vivir a casa de mi abuela, en la Florida, pues me habían “expulsado” del colegio donde curse estudios la mayoría de mi vida; ese era el Colegio Claret.

Debido a mi expulsión, terminé estudiando en un colegio llamado el Agustín Codazzi, el cual quedaba bastante lejos de mi casa –La Boyera- y sumado a el descontento de mi madre de que me hubieran botado del colegio donde se habían graduados todos mis primos y mi hermana, es que terminé mudado a casa de mi abuela.

Lo anterior, es una suerte de introducción ya que el título es "Las 11:11" y se preguntarán que tiene que ver el breve recuento de mí trasladar por colegios de Caracas, con una hora. Pues una vez mudado y entablado amistades pude conocer a la que hoy en día –independientemente que estemos alejados- considero como mi mejor amiga, así mismo conocí a su familia, a la que le tengo mucho aprecio.

En el transcurrir del tiempo, me fui envolviendo en una convivencia bastante grata con ella, con sus hermanos y con sus padres, especialmente con su mamá. Esta convivencia que era diaria se debía mas que a todo, por que su casa era esa casa a donde todo el mundo va, ese punto de encuentro de los amigos, una suerte de casa club, tiene una piscinita bastante agradable y pues nada ahí siempre era donde hacíamos por decirlo de alguna manera “vida social” –vuelvo a separarme de la historia inicial y de las 11:11- pues nada como les iba diciendo, a medida que compartía con estos personajes, me di cuenta, que tenían una suerte de maña o mejor no maña, más bien una pequeña tradición que se ha ido pasando de generación en generación –comenzado con el abuelo de mi amiga- con lo cual serían ya tres generaciones, y esta tradición a su vez se ha esparcido entre los amigos.


Todo esta previa narración, sirve de introducción para contarles esta pequeña tradición que comparto junto con ellos y que tiene un cierto poder que espero les llegue también a ustedes.

Pues resulta ser, que el abuelo de mi amiga, una vez inventados los relojes digitales, comenzó reiteradamente a ver cuando miraba la hora esa hora, valga la redundancia, que sirve como título de esta historia. Así es, que el señor estaba a media mañana caminado tranquilamente por la calle, alzaba la muñeca para ver la hora, y para sorpresa de el eran las 11:11 a.m., obviamente no es que la única hora que viera era esa, pero si la veía mucho mas que otras como las 2:22, 5:43, 10:30; o por lo menos eso creía.

Una vez su hija, que es la mamá de mi amiga, estuvo un poco crecida, su padre, o sea el abuelo de mi amiga, le dijo un día cuando estaban juntos y eran las 11:11, que el siempre veía esa hora, en la mañana o en la noche, no siempre, pero en muchas oportunidades, casi diarias veía el reloj y eran las 11:11; así fue que un día la mamá de mi amiga manejando su carro, que ya para la época tenia reloj digital en el tablero, vio las 11:11 y ahí mismo se recordó inmediatamente de lo que le había contado su padre, padre que es el abuelo de mi amiga; pensó la madre de mi amiga, que era pura casualidad, pero no fue así y por el resto de su vida siguió viendo esta hora, tanto en la mañana, como en la noche. Así mismo, este fenómeno fue heredado a sus tres hijo, mi amiga y sus 2 hermanos, los cuales también siempre ven las 11:11, y estos a su vez como no tienen hijos todavía, la han heredado a sus amigos.

Yo la heredé, de la misma manera en que todos ellos la han heredado, un día, por allá en 1999, estaba con mi amiga en un carro, quien sabe que hacíamos o a donde íbamos a las 11:11 a.m. por la calle y ella transfirió a mi persona ese fenómeno o ese “don” de ver siempre las 11:11, desde ese preciso instante y hasta hoy 9 años después, veo regularmente esa bendita hora, y me recuerda instantáneamente de mi amiga, de sus hermanos y de su madre.

Pues ya para cerrar, y como toda historia tiene su final, y esta no es la excepción; este, su humilde narrador, también adquirió el poder de traspasar a otras personas el don de ver las 11:11, y a la mayoría de las personas con las que he visto esa hora y les he contado la historia, han comenzado a verla también en la mayoría de los días.

No se, si a través de este medio pueda trasmitirles a ustedes lectores, el don, pero de lo que si estoy seguro es que una vez hallan visto las primeras 11:11, no volverán a dejar de verlas, y se acordarán de esta historia y de su relator, o sea yo.

Saludos y espero de ahora en adelante vean en sus relojes de carro, computadoras, teléfonos, casas, etc., las 11:11.

GBA.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Minutos, horas y años

Hoy resulta que amaneció distinto, aunque todo fue igual al resto de los días, el despertador sonó a las 6 a.m., luego como de costumbre intenté engañar sin éxito a mi sueño manteniéndome en cama 10 minutos más, al final tuve que levantarme y con sueño.

50 minutos más tarde me encontraba llegando a clases, para mi sorpresa era el primero en llegar, luego se me unieron dos compañeros que con la misma que entraron al salón salieron. Nuestro estimado profesor no avisó que no venía hoy y muchos de mis otros compañeros corrieron con la suerte de decidir que hoy no era un buen día para asistir a clases de Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, supongo que para muchos de ustedes tampoco lo sería.

Lo cierto es que tenía muchas dudas, desde el pasado Domingo se dio a conocer un secreto a voces, el Presidente no se quiere ir y va a intentar de todo para no hacerlo. Mis dudas eran netamente jurídicas, enfocadas en la Protección al Derecho Político de los ciudadanos que conforman una sociedad a darse su propia Constitución y el consecuencial deber de respeto a todas las normas establecidas en esa constitución.

Sin embargo, estoy consciente de que éste no es un foro jurídico ni mucho menos, es por esto, que simplemente voy a tratar de hacerles llegar otro tipo de dudas, esperarando de ustedes alguna opinión que a bien tengan para expresar.

Nos encontramos con un personaje político de mucho arraigo en los sectores populares y sobre todo en los sectores rurales (háganse la idea de que en el Barrio el Nogal de Santa Lucía en el Estado Miranda, en una auditoría vi como Diosdado Cabello sacó en una mesa 228 votos y Capriles sacó 0), un personaje que ha sabido transmitirle a esos sectores que los errores del Gobierno no son su culpa, sino de los que lo rodean. La culpa no es de Chávez sino de aquellos de los que se ha rodeado, ésta es una frase que comúnmente se puede escuchar de los simpatizantes de Chávez, no del Gobierno.

Este personaje le planteó al pueblo venezolano hace poco más de un año, un proyecto de reforma constitucional dentro del cual se consolidaría su ideal político, incluyendo la posibilidad de reelegirse como Presidente cuantas veces sea posible. Esta reforma resultó bastante compleja de vender y muy fácil de criticar, Chávez se auto condujo a su primera derrota electoral.

Hoy las cosas parecen distintas, Chávez planea preguntarle a sus simpatizantes si quieren que siga o no. Paséense un segundo por los argumentos que daba la oposición política del país cuando llamaba a votar en contra de la Reforma del 2007 y se encontrarán que si bien se atacó la reelección, lo más importante fue las restricciones a la propiedad privada que estableció el proyecto de reforma y me atrevería a decir que por esto fue que muchos simpatizantes del gobierno no salieron a votar en diciembre pasado.

Ahora bien, plantéense persuadir a una persona que es Chavista, que cree que Chávez es su redentor, plantéense convencerlo de que no es bueno que Chávez siga en el poder y recuerden que argumentos jurídico constitucionales no sirven para las personas a las que hay que persuadir, plantéense convencer a las personas que militan con la Revolución (que aún son mayoría) de que Venezuela necesita instituciones y no personalismos. Yo no lo veo sencillo y por esto les transmito mi duda.

Cree que es deber de todos tratar de aportar ideas que reflejen los perjuicios de la reelección de Chávez, pero no para convencernos a nosotros, sino para evitar que se pueda vender la enmienda constitucional, esta vez no es tan fácil de criticarla, esa es mi opinión al menos, me gustaría escuchar o leer la de ustedes.

Buenos Días.

JEM

martes, 2 de diciembre de 2008

lunes, 1 de diciembre de 2008

Banalidades o pendejadas...

Creo que este es el mejor título para este post, por que en verdad pensé en estas banalidades o de una mejor manera se podría catalogar simplemente como pendejadas, ahí les dejo.

Realmente me disgusta la gente que utiliza palabras, las modifica, en una suerte de Creatividad-Rata-Estoy a la moda…

Un claro ejemplo de este fenómeno, tan destructivo para el lenguaje y la comunicación sería el siguiente:

- Pana “A”: Bicho hoy cumple Manuel.
- Pana “B”: En serio, verga se me había olvidado…
- Pana “A”: Bueno papa, tranquilo que nos vemos tipo 8 en el “Holgazán”.
- Pana “B”: Del carajo bro, ahí seguro.

Holgazán!!! Por favor es ALAZÁN, deberíamos entender que no somos más ratas, o mas depingas por decir el Holgazán.

Ahora enumeraré una lista de 12 palabras, que no tolero que la gente cambie por dárselas de ratas o pavos, respeto a las personas, mas no comparto su lenguaje. Cada quien en lo suyo.

1. Conga. Amigos es fiesta y ya, más nada.
2. Frasco. Insisto es botella.
3. Bro. Viejito toda la vida ha sido “mi pana”, no lo cambien.
4. Matricidio. Por favor!.
5. La Isla. Amigos es Margarita, no más.
6. Holgazán. Alazán, no comments.
7. Un palo verde. No, estimados, es un millón de dólares
8. Chilling. Preferiblemente “tripeando” o “relajado”.
9. Malestar. Lastimosamente tienen un pésimo servicio, pero es Movistar.
10. C.S.I. Pana es San Ignacio, claro y raspao.
11. Actívate. Cualquier vaina.
12. Semana Zángana. Una de las que más detesto.

Ahora les presento una conversación donde un par de panas utilizan estas palabras, y como les dan uso.

Pana “A”: Bro, ¿alta conga la de ayer no?
Pana “B”: Bicho bro, durísima, nos “bebimos” unos cuantos frascos.
Pana “A”: Si vale, ¿cuantos fueron al final?
Pana “B”: En el Holgazán 4 frascos, sin contar las birras.
Pana “A”: Por cierto, en Semana Zángana, pa´ la isla., ¿no?
Pana “B”: Obvio bicho.
Pana “A”: Mira, y ¿vas pal matricidio de esta Vanessa?, es en la Esmeralda.
Pana “B”: Coño que bolas el jevo de Vanessa, tiene 35 y ya ganó su primer palo verde, na´ huevonada.
Pana “A”: Jajajaja, y ella 21, ¿Qué te puedo decir?; nada, actívate, estamos un rato chilling en el matricidio y luego conga en el C.S.I.
Pana “B”: Claaaaro, bueno te dejo que ladilla tengo que ir pa malestar.
Pana “A”: Plomo.

Bueno amigos, ahora ustedes dirán…